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Terapia celular en diabetes: nuevas estrategias para generar células beta mediante reprogramación directa para convertir fibroblastos de piel humana a células productoras de insulina.
Centro
Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) – Hospital Clínic de Barcelona
Investigador principal
Dra. Rosa Gasa
Línea de investigación
Terapia celular
Programa
Líneas de financiación Fundación DiabetesCERO
Duración de la financiación
2017-2025
Total financiado
202.005 €
Objetivo del proyecto
Desarrollar estrategias de terapia celular para la diabetes tipo 1 (DT1)
basadas en la conversión directa de células de la piel del propio paciente en células productoras de insulina y optimizar el trasplante celular promoviendo una vascularización adecuada del implante.
Descripción del proyecto
El equipo explora la reprogramación directa (sin pasar por un estadio intermedio de células pluripotentes) de fibroblastos dérmicos, células de la piel del propio paciente, hacia células similares a las células beta capaces de producir insulina. Esta terapia evita los riesgos asociados al uso de células pluripotentes (con riesgo de producir tumores) y reduce el rechazo inmunitario ya que utilizacélulas autólogas, es decir, del propio paciente. En paralelo, el proyecto persigue mejorar la supervivencia del trasplante celular, estimulando de forma controlada la expresión endógena de VEGFA que favorece la revascularización del trasplante, contemplando además el uso de armazones biomiméticos que faciliten la integración tisular.
Resultados que se espera conseguir
- Caracterizar la funcionalidad de las células generadas, tanto in vitro (características ultraestructurales, secreción de insulina y respuesta a glucosa, ) como in vivo (capacidad de controlar la glucemia tras el trasplante en modelos animales).
- Incrementar la vascularización y la supervivencia del implante mediante la regulación dirigida de VEGFA.
Importancia para los pacientes con diabetes tipo 1
La piel es el órgano más grande del cuerpo. Si tiene éxito, esta aproximación podría proporcionar una fuente personalizable y suficiente de células productoras de insulina, mitigando la escasez de donantes fallecidos y disminuyendo la necesidad de que el paciente se someta a inmunosupresión, con los riesgos que ello supone. Una mejor revascularización del injerto aumentaría su supervivencia, con el potencial de reducir de forma significativa —e incluso eliminar— la dependencia de insulina exógena en determinados pacientes.
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