Fármacos GLP-1 y dt1

¿Sirven o servirán los nuevos fármacos GLP-1 para tratar la diabetes tipo 1?

Desde que salieran a la luz los llamados fármacos GLP-1, mucho se ha hablado de sus beneficios para el control glucémico y la obesidad, en personas con diabetes tipo 2 o con un IMC superior a 30. Tanto ha sido su éxito, que ya constituyen una nueva realidad para más de 500.000 españoles, según datos de la consultora Lantern. Aunque las cifras siguen siendo estimativas ante un crecimiento sin precedentes. Sin embargo, poco se habla de los posibles usos de estos nuevos fármacos para la diabetes tipo 1. 

Pues bien, ya existen estudios recientes que comienzan a arrojar luz sobre los posibles beneficios de estos medicamentos para las personas con diabetes tipo 1. Especialmente para aquellas con sobrepeso u obesidad.  Aunque todavía no están aprobados para esta indicación, los datos disponibles muestran mejoras en peso, control glucémico y necesidades de insulina, abriendo una nueva línea de investigación con gran interés clínico.

¿Qué son los fármacos GLP1?

Los fármacos agonistas del receptor GLP-1  y los agonistas duales de los receptores GLP1/GIP, los llamados fármacos GLP-1, son fármacos que imitan la acción de las hormonas incretinas. Es decir, de las hormonas que secreta el intestino de manera natural cada vez que comemos.

En este caso, estas hormonas son el GLP-1 (o péptido similar al glucagón tipo 1) y GIP (o polipéptido insulinotrópico dependiente de la glucosa, también llamado polipéptido inhibidor gástrico). Ambas, como hemos comentado, son hormonas producidas en el intestino, que se liberan tras las comidas participando en la regulación del metabolismo. Sin embargo, estas hormonas duran muy poco porque el propio organismo las elimina en apenas unos minutos, por lo que su efecto es limitado.

Estas hormonas:

  • Aumentan la secreción de insulina de forma dependiente de la glucosa, sobre todo tras la ingesta oral.
  • Disminuyen la glucemia tras la ingesta al potenciar esa respuesta de insulina.
  • Modulan la secreción de glucagón: GLP-1 la inhibe cuando la glucosa está alta, mientras que GIP tiene un comportamiento más complejo.
  • Retrasan el vaciamiento gástrico, especialmente GLP-1, lo que atenúa el pico de glucosa que tiene lugar tras las comidas (también llamado pico posprandial).
  • Reducen la ingesta de alimentos y aumentan la saciedad, sobre todo GLP-1.
  • Favorecen la función de la célula beta pancreática, con efectos sobre la síntesis de insulina.

Los fármacos GLP-1 realizan las mismas funciones que estas hormonas, pero están diseñados para permanecer activos durante varios días. Gracias a ello, el cerebro recibe una señal de saciedad constante, el apetito disminuye, se come menos casi sin esfuerzo y el organismo controla mejor la glucosa. En otras palabras, no hacen algo diferente de lo que ya hace el cuerpo, sino que prolongan y refuerzan una señal natural que, por sí sola, es demasiado breve para producir ese efecto tan intenso y duradero. 

Por todo ello, estos productos han generado un interés relevante para personas con diabetes y obesidad, con resistencia a la insulina o con dosis altas de insulina basal. Pero continúan siendo un reto para las personas con diabetes tipo 1, ya que estos fármacos actúan sobre los mecanismos de las células beta. Pero las personas con dt1 carecen de estas células beta o tienen una reserva insuficiente y estos fármacos no pueden restaurar la capacidad del paciente de producir insulina, por lo que su beneficio glucémico directo es limitado. Aunque podría convertirse en una terapia complementaria a la insulina.

Principio activoAgonista deNombre comercial Indicación principal
ExenatidaGLP-1Byetta®, Bydureon®Diabetes tipo 2
LiraglutidaGLP-1Victoza® (diabetes), Saxenda® (obesidad)Diabetes tipo 2; obesidad
DulaglutidaGLP-1Trulicity®Diabetes tipo 2
LixisenatidaGLP-1Lyxumia®Diabetes tipo 2
SemaglutidaGLP-1Ozempic® (diabetes), Wegovy® (obesidad), Rybelsus® (oral)Diabetes tipo 2; obesidad
TirzepatidaAgonista GIP + GLP-1 (dual)Mounjaro®Diabetes tipo 2; obesidad

Fármacos GLP-1 aprobados por la FDA y la EMA

Nuevos resultados positivos

Desde un primer momento, los resultados exitosos obtenidos en pacientes de diabetes tipo 2, propiciaron que se investigara en paralelo su uso potencial en pacientes con tipo 1, especialmente, en pacientes con obesidad o sobrepeso. Pero, aunque los primeros intentos despertaron mucho interés, los resultados fueron discretos. Por ejemplo, los ensayos ADJUNCT ONE y ADJUNCT TWO, publicados en 2016, evaluaron el uso de liraglutida durante 52 semanas en personas con diabetes tipo 1. Los resultados mostraron reducciones modestas de la hemoglobina glicosilada de entre el 0,3% y el 0,5%, así como una leve pérdida de peso. Sin embargo, aumentaron las hipoglucemias y las cetosis. 

No obstante, los nuevos resultados obtenidos en ensayos clínicos más recientes con el uso de semaglutida y tirzepatida, publicados entre 2024 y 2026, han reactivado completamente el interés de la comunidad científica y médica por los agonistas GLP-1 en dt1. Y esto se puede observar analizando tres de los ensayos que probablemente podrían cambiar en un futuro la práctica clínica:

ADJUST-T1D

Este ensayo clínico con semaglutida (Novo Nordisk) y tecnología avanzada de administración de insulina (sistemas híbridos de asa cerrada) se ha llevado a cabo por la Universidad de Indiana en USA en personas con dt1 y obesidad. 

Actualmente ya ha completado la fase clínica 2 con resultados relevantes. Ha conseguido:

  • aumentar la pérdida de peso, 
  • mejorar el tiempo en rango, 
  • reducir de manera significativa el uso de insulina exógena
  • eliminar las cetoacidosis.
SURPASS-T1D-1 y SURPASS-T1D-2

Estos dos estudios con tirzepatida (Eli Lilly), son ensayos clínicos avanzados en fase 3 a gran escala. Han contado con más de 900 participantes adultos con diabetes tipo 1 y sobrepeso u obesidad. Las personas que lo han utilizado han experimentado:

  • mejoras en el control glucémico. 
  • una reducción de la hemoglobina glicosilada. 
  • menor necesidad de insulina exógena.
  • una mejora del tiempo en rango.
  • y pérdida de peso corporal. 

En España, ha finalizado la fase de reclutamiento en distintos hospitales de Barcelona, Coruña, Cantabria, Madrid y Sevilla.

CT-868

Este ensayo clínico utiliza el compuesto Acmopatide de Carmot Therapeutics (adquirida recientemente por Roche). CT-868 representa un cambio conceptual muy relevante, ya que mientras que semaglutida y tirzepatida fueron creadas inicialmente para dt2 y obesidad y posteriormente comenzaron a estudiarse en dt1, este producto (un agonista dual GLP-1/GIP) se diseñó desde el principio pensando en personas con diabetes tipo 1. Actualmente se encuentra en fase 2 y sus resultados más recientes se presentaron en las sesiones científicas del congreso americano ADA 2026, hace escasamente un mes. 

Los pacientes tratados con Acmopatide experimentaron: 

  • una reducción de HbA1c por debajo del 7%. 
  • reducción de peso cercana al 7%.
  • y un descenso de las necesidades diarias de insulina de hasta un 15%. 

Además, obtuvo un perfil de seguridad favorable. 

Riesgos y efectos secundarios de usar GLP-1 en dt1

Pero a pesar de las grandes expectativas en los actuales ensayos clínicos, el uso de agonistas del receptor de GLP-1 no está exento de riesgos.

Como cualquier otro fármaco, estos compuestos podrían desencadenar efectos secundarios indeseables. En diabetes tipo 1 el riesgo clave no es solo el efecto adverso del fármaco, sino el desequilibrio entre menor ingesta y dosis de insulina. Eso puede llevar a hipoglucemias si la insulina no se ajusta, o a cetoacidosis si se reduce demasiado. Por eso, su uso requiere un seguimiento estrecho y educación sobre autocontrol, cetonas y ajuste de dosis. 

Además, se han descrito síntomas digestivos persistentes, que son la causa más frecuente de abandono; y de forma menos frecuente, posibilidad de pancreatitis aguda o problemas biliares como colelitiasis o colecistitis, relacionados en parte con la pérdida rápida de peso.

Conclusiones y próximos pasos

Si bien es cierto que los primeros resultados obtenidos con los agonistas del receptor GLP-1 han levantado grandes expectativas en el contexto de nuevas terapias para dt1, debemos ser precavidos. Estos fármacos no curan la dt1 ni restablecen la función de las células beta, por lo que la administración de insulina sigue siendo indispensable. 

Sin embargo, sí que podrían representar una terapia adyuvante prometedora, sobre todo en pacientes con dt1 con sobrepeso, resistencia a la insulina y un perfil cardiometabólico de riesgo. 

La ampliación de las evidencias clínicas en los próximos años será clave para definir el futuro uso de estos fármacos para el tratamiento de la diabetes tipo 1.

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