Cómo actuar ante una Hiperglucemia

Sed, cansancio, visión borrosa o glucosa fuera de rango: aprende a identificar una hiperglucemia, corregirla correctamente y evitar complicaciones

En ocasiones anteriores hemos hablado sobre las temidas hipoglucemias y el miedo que generan en muchas personas con diabetes tipo 1 y sus familias. Hoy abordamos el otro extremo de la balanza: la hiperglucemia, una situación frecuente en la diabetes tipo 1 que también requiere atención y un manejo adecuado para evitar complicaciones. Tanto si has debutado recientemente como si llevas años conviviendo con la enfermedad, conocer todos sus síntomas son la mejor forma de combatirla.

¿Qué es una hiperglucemia?

La hiperglucemia es el término médico que se utiliza para describir un nivel elevado de glucosa (azúcar) en sangre.

Ocurre cuando no hay suficiente insulina para que la glucosa entre en las células y pueda utilizarse como fuente de energía. Como consecuencia, el azúcar permanece circulando en la sangre y sus niveles aumentan.

Aunque una hiperglucemia puntual no suele ser una emergencia, mantener niveles elevados de glucosa durante un tiempo prolongado puede provocar problemas de salud y aumentar el riesgo de complicaciones.

¿Por qué se produce una hiperglucemia?

Las causas pueden ser muy variadas y, en muchas ocasiones, intervienen varios factores al mismo tiempo. Entre las más frecuentes encontramos:

  • Haber administrado menos insulina de la necesaria.
  • Haber consumido más hidratos de carbono de los previstos.
  • Enfermedades o infecciones.
  • Estrés físico o emocional.
  • Cambios hormonales.
  • Problemas con la bomba de insulina o el sistema de infusión.
  • Insulina deteriorada, caducada o expuesta a temperaturas extremas.

Las personas con diabetes tipo 1 deben ajustar continuamente la insulina a la alimentación, la actividad física, las enfermedades y otras circunstancias cotidianas. Por eso, mantener los niveles de glucosa dentro del rango objetivo no siempre resulta sencillo.

¿Cuáles son los síntomas de una hiperglucemia?

No siempre produce síntomas, especialmente cuando los niveles elevados aparecen de forma progresiva. Por eso es tan importante utilizar el glucómetro o el sensor de monitorización continua de glucosa.

Cuando aparecen síntomas, los más habituales son:

  • Mucha sed.
  • Boca seca.
  • Necesidad frecuente de orinar.
  • Cansancio o fatiga.
  • Visión borrosa.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Infecciones recurrentes.
  • Heridas que tardan más en cicatrizar.

¿Cómo saber si la situación se está complicando?

Cuando los niveles de glucosa son muy elevados y existe falta de insulina, puede aparecer una complicación grave llamada cetoacidosis diabética (CAD).

En este caso, el organismo comienza a utilizar las grasas como fuente de energía y genera cetonas.

Algunos signos de alerta son:

  • Náuseas o vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Respiración rápida o dificultosa.
  • Aliento con olor afrutado.
  • Agotamiento extremo.
  • Confusión.
  • Presencia de cetonas en sangre u orina.

Ante estos síntomas es importante contactar con el equipo médico o acudir a urgencias.

¿Qué hacer ante una hiperglucemia?

Lo primero es mantener la calma y comprobar los niveles de glucosa.

Después, conviene seguir las pautas indicadas por el equipo médico para corregir la hiperglucemia.

Además, estas recomendaciones pueden ayudar:

  1. Comprueba si hay cetonas

Si la glucosa está muy elevada o te encuentras enfermo, mide las cetonas según las indicaciones de tu equipo sanitario.

2. Hidrátate bien

Beber agua ayuda a prevenir la deshidratación y favorece la eliminación del exceso de glucosa a través de la orina.

3. Revisa el material de administración de insulina

Si utilizas bomba de insulina, comprueba que el catéter, el reservorio o el sistema de infusión funcionan correctamente y no presentan obstrucciones o desconexiones.

4. Comprueba la insulina

Asegúrate de que no esté caducada ni haya estado expuesta al calor o al frío extremos.

5. Sigue tu plan de corrección

Cada persona tiene unas pautas individualizadas. Por eso es fundamental seguir las recomendaciones establecidas por el endocrino o el equipo de diabetes.

6. Cuidado con el ejercicio

Si hay cetonas o estás enfermo, el ejercicio puede empeorar la situación.

En cambio, si no hay cetonas y la elevación de glucosa se debe a una comida o a una corrección insuficiente, la actividad física puede ayudar a reducirla.

¿Cuándo debo pedir ayuda médica?

Es recomendable contactar con el equipo sanitario si:

  • La glucosa permanece elevada durante varias horas pese a las correcciones.
  • Hay cetonas positivas.
  • Aparecen vómitos.
  • No puedes mantener una hidratación adecuada.
  • Presentas síntomas compatibles con cetoacidosis diabética.

En caso de duda, siempre es mejor consultar.

¿Se puede prevenir una hiperglucemia?

No siempre, pero sí se puede reducir el riesgo. Algunas medidas útiles son:

  • Revisar con frecuencia los niveles de glucosa.
  • Seguir correctamente las pautas de insulina.
  • Contar adecuadamente los hidratos de carbono.
  • Disponer de un plan específico para los días de enfermedad.
  • Revisar periódicamente el material de administración de insulina.
  • Mantener una comunicación fluida con el equipo médico.

La mejor herramienta sigue siendo la información

Las hiperglucemias forman parte de la realidad de muchas personas con diabetes tipo 1. Saber reconocerlas, entender por qué ocurren y actuar a tiempo es fundamental para evitar complicaciones y mantener un buen control de la enfermedad.

Porque convivir con la diabetes tipo 1 implica tomar decisiones cada día. Y cuanto más conocimiento tengamos, más preparados estaremos para afrontarlas.

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